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Chucrut casero


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El chucut, también conocido como sauerkraut (en alemán) o choucroute (en francés), en el producto final de la fermentación de hojas la col. Forma parte de la gastronomía de países como Francia, Alemania, Polonia o Rusia. En China hace mil años los médicos recomendaban beber el jugo de col fermentada para preservar la salud y fortalecer el sistema inmunológico

Teniendo en cuenta que la col es una hortaliza de gran valor nutricional (al igual que otras hortalizas de la familia de las crucíferas como la coliflor, las coles de Bruselas o el brócoli), el resultado de su fermentación, el chucrut, tiene el enorme beneficio de que se multiplican esas propiedades beneficiosas durante el proceso de la fermentación láctica.

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9 beneficios del chucrut o col fermentada

1. Durante la fermentación de la col las bacterias se multiplican, favoreciendo el efecto probiótico que tan beneficioso resulta a nuestra flora bacteriana. Nuestros intestinos contienen bacterias beneficiosas que se encargan de llevar a cabo muchas tareas importantes, como por ejemplo mantener los organismos patógenos (incluyendo hongos como la cándida) bajo control. Estas bacterias también favorecen la absorción de los nutrientes de los alimentos que comemos, restauran o protegen nuestro intestino de los efectos de los medicamentos (antibióticos) y nos defienden ante infecciones.

2. El chucrut es rico en vitaminas A, B1, B2 y C. La vitamina C es necesaria para la absorción del hierro además de ser necesaria para numerosas reacciones en nuestro organismo. Por eso la vitamina C es imprescindible para evitar la anemia. Por otra parte las vitaminas B1 y B2 son muy importantes para nuestro sistema nervioso, interviniendo en el proceso del aprendizaje y la memoria, también retrasan el envejecimiento, cuidan nuestro cabello y uñas y son imprescindibles para las etapas del crecimiento. La vitamina A previene las cataratas y el glaucoma y participa en el desarrollo de los huesos.

3. La col fermentada tiene ácido láctico que contiene bacterias buenas que mejoran la digestión y la absorción de nutrientes. Por este motivo los probióticos son muy beneficiosos para las personas que tienen problemas digestivos por falta o malafunción de las enzimas digestivas. regular la microflora bacteriana del intestino y controlarla reduciendo el número de radicales libres

4. Nos aporta minerales como el calcio, el hierro, fósforo o el magnesio. Minerales muy importantes para que nuestros huesos puedan crecer bien, nuestros músculos no tengan carencias o que nuestro sistema nervioso pueda llevar a cabo sus funciones.

5. Aumenta el proceso depurativo del organismo y mejora dolencias como la gota (ácido úrico alto), la artritis, etc.

6. La col fermentada es rica en enzimas, que son los catalizadores de muchos procesos químicos que ocurren en nuestro organismo siendo esenciales para una buena salud. Las enzimas se van reduciendo a medida que envejecemos y por malos hábitos alimenticios, la cafeína, el alcohol, el tabaco o medicamentos.

7. Incorporando col fermentada a nuestra dieta estamos ayudando a mejorar los desórdenes digestivos, el intestino inflamado o la diarrea y el estreñimiento.

8. Los probióticos favorecen el funcionamiento de órganos tan importantes como el hígado y el páncreas

9. El chucrut mejora nuestro sistema inmunológico. Gracias a éste podemos evitar y combatir desde el resfriado común a colitis, alergias o cistitis, e incluso se ha comprobado que es capaz de inhibir el desarrollo de células cancerígenas. Ya se han realizado varios estudios que concluyen que el chucrut o col fermentada es capaz de reducir el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer como por ejemplo el de mama, colon, pulmón, hígado o próstata.

Puedes comer el chucrut como acompañamiento de platos fríos o calientes.

El chucrut se debe hacer en casa porque el que venden está pasteurizado y no contiene estos beneficios. ¿Quieres aprender a hacer chucrut en casa? Pincha aquí para ver la receta de col fermentada y aprovéchate de sus propiedades beneficio

 

El chucrut consiste en repollo (col) procesado, salado y fermentado.

El nombre procede del alemán “sauerkraut”, que significa “col agria” o “hierbas ácidas”.

El chucrut es una comida típica de Alemania que se prepara haciendo fermentar las hojas del repollo en agua con sal (salmuera).

Según cuentan quienes entienden de historia, las primeras referencias a la elaboración del chucrut provienen de china del norte, y fue exportado hacia Europa mediante la expansión de los Mongoles. Con el tiempo, incluso las tribus judías del este europeo fueron transmitiendo esta elaboración hasta el oeste, llegando a países como Alemania, Holanda y Polonia, quienes lo fueron adoptando en sus dietas en los largos y crudos inviernos, donde es necesario el consumo de verduras para equilibrar la dieta.

Se suele comer acompañado de carne de cerdo y las recetas judías suelen emplear el chucrut para elaborar el pato y el ganso.

CÓMO SE PREPARA

Para preparar el chucrut, vamos a necesitar

un repollo firme y blanco, de unos 3 kg.

unos 50 gr de sal natural o marina

(es fundamental que sea de este tipo, ya que la sal de mesa puede tener aditivos que enturbien el proceso de fermentación),

un jarro, balde, vasija o frasco, ya sea de vidrio, cerámica o madera con una capacidad de 5 litros,

un plato de loza o madera que pueda colocarse dentro del recipiente,

un repasador o un paño de tela natural cruda (sin teñir) y

una piedra o similar que haga peso presionando sobre el preparado.

Manos a la obra:

Un día antes al comienzo de la preparación, debemos tomar el recipiente y desinfectarlo, ya que la limpieza es fundamental.

Para ello lo lavamos con jabón neutro y enjuagamos varias veces con agua caliente. Luego, llenamos el recipiente con un 20% de vinagre y lo completamos con agua, y colocamos dentro el paño, el plato y la piedra para que entren en contacto con este preparado.

Al día siguiente, tomamos el repollo y lo cortamos en cuatro partes, le quitamos el centro a cada parte y lo troceamos, o bien lo podemos rallar o cortar en tiritas muy finas.

Luego, retiramos el preparado del recipiente (se descarta), tomamos parte del repollo troceado, lo colocamos en el fondo formando una capa y cubrimos con una capa de sal. Condimentamos a gusto (se suele utilizar enebro y comino, ya que estos productos hacen que la col se conserve una vez que fermenta, y de esta manera se consiguen eliminar sus efectos flatulentos) y presionamos fuertemente con un pisón de madera o similar, para que el repollo vaya desprendiendo el jugo.

Posteriormente, colocamos otra capa de repollo y sal.

Repetimos esta operación formando capas alternativas hasta llenar el envase unos diez centímetros debajo de su borde, y finalizamos con una capa de sal.

Es fundamental comprimir bien el repollo.

Por último, estrujamos bien el paño o repasador y lo colocamos sobre la boca del recipiente, luego ponemos el plato en el centro para que ingrese tanto el plato como el paño, y finalmente la piedra.

Tapamos el envase con su tapa o una bolsa de plástico para que no entren impurezas, y lo depositamos en un lugar limpio.

La fermentación:

Pasadas unas 6 horas, la salmuera que se forma debería cubrir el repollo completamente, pero si esto no llega a suceder, se puede hervir agua con sal (15 gr de sal por litro de agua), se deja enfriar y se agrega este liquido hasta cubrir el repollo.

La velocidad del proceso de fermentación dependerá de la temperatura ambiente. A 16º C demorará unas seis semanas, a 18º, cinco, y a 21º, cuatro.

La temperatura ideal es de 24º, obteniendo el resultado final en unas tres semanas. Todos los días se debe retirar la espuma que se forma en la salmuera con una espumadera, o incluso se puede lavar o cambiar el paño.

Cuando dejen de salir burbujas a la superficie, señal de que la fermentación ha terminado, se sacan todos los pedacitos turbios con una espumadera, hasta que el repollo quede cubierto solo por el jugo transparente.

Una vez listo, el chucrut se debe almacenar en la misma vasija y en un lugar fresco, manteniendo el peso sobre el plato. Dura hasta un año en condiciones adecuadas.

¡A comer!

Al momento de consumirlo, debemos lavar el chucrut y dejarlo en remojo de 10 a 20 minutos para eliminar el aroma intenso.

Lo secamos y si bien se puede comer crudo, generalmente se cuece.

Una forma de cocinarlo es colocándolo en una cacerola con agua o vino que apenas lo cubran y dejar cocer a fuego lento entre 15 y 30 minutos.

Frecuentemente, se aromatiza con semillas de alcaravea, bayas de enebro o manzana.

El chucrut combina bien con escalopes de ternera, estofado o salchichas alemanas, o en ensalada con aceite de oliva y acompañada de unos dados de piña natural o de manzana.

 

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